La guerra de los bits

Derechos de autor en la era digital

Las matemáticas del p2p

Posted by Krigan en 29 mayo 2009

La industria de contenidos pretende que el hecho de descargar una película o canción del p2p sea considerado legalmente lo mismo que emitir una canción por la radio, o una película por la tele. Desde luego, poner una película o una canción en una página web sí tiene esa misma consideración legal, y es apropiado que así sea, pero en el caso del p2p ¿estamos hablando de la misma cosa?

Cosas tales como emitir una obra cultural por radio o televisión, o ponerla en una página web, se caracterizan por ser una transmisión de la obra de uno a muchos. Lo cual tiene sus obvias repercusiones, tanto a nivel legal (cálculo de indemnización en caso de infracción de los derechos de autor) como en otros órdenes.

A primera vista podría parecer que el p2p es algo parecido. Cuando descargamos del p2p, nuestro ordenador está simultáneamente transmitiendo cachos que ya tenía de la obra a otros ordenadores de la red p2p que así lo soliciten. En consecuencia, cuando descargamos una película ¿nuestro ordenador está actuando como si fuera una mini-cadena de televisión? ¿Está actuando como un servidor web?

La respuesta es no. Es cierto que transmitimos a muchos ordenadores, pero es igualmente cierto que no les transmitimos copias completas de la obra, sino pequeñas porciones de la misma. Una cosa contrarresta la otra, siendo el resultado final, en promedio, como si le hubiéramos transmitido a un único ordenador una única copia de la película, y esto difícilmente se puede considerar que sea lo mismo que lo que hacen una cadena de radio o televisión, o una página web.

Pongamos un ejemplo. Supongamos que alguien sube una película a una red p2p, y que mil personas se la descargan. Desde luego, hay mucho tráfico de cachos de película o paquetes (así se les llama técnicamente) subiendo y bajando de unos ordenadores a otros, pero en todos y cada uno de esos paquetes se cumple que el paquete que recibe un ordenador es el mismo paquete que ha enviado otro ordenador. Otra manera de expresarlo es que la cantidad de datos emitida es igual a la recibida. Por supuesto, no tenemos en cuenta los paquetes que no fueron transmitidos con éxito, los cuales han de ser reenviados.

Así pues, ¿cuántas copias de la película ha transmitido con éxito cada ordenador en promedio? El cálculo es sencillísimo de hacer. Una vez las descargas se han completado hay un total de mil copias que han sido transmitidas repartidas en infinidad de paquetes. En el intercambio de paquetes han participado 1.001 ordenadores (incluyendo el del que subió la película al p2p). Por tanto, las copias emitidas por ordenador en promedio son 1.000/1.001. Es decir, un promedio un poco inferior a uno.

Este promedio es matemáticamente inexorable. Algunos ordenadores habrán emitido más, y otros menos, pero el promedio es exactamente el ya señalado. Lo cual, por supuesto, destroza la idea de que el p2p sea algo similar a una cadena de televisión, o a un servidor web, donde el promedio de copias emitidas por servidor acostumbra a ser brutalmente superior a uno.

Nótese que este resultado es cierto no sólo para los que descargan, sino también para el que sube la película al p2p. Este último deberá subir al menos el equivalente a una copia completa para que la descarga funcione (es decir, deberá estar un poco por encima del promedio), pero no necesita subir más de eso. En cuanto al número de copias emitidas, él tampoco es como una cadena de televisión ni como un servidor web.

Las implicaciones legales son obvias. La SGAE y sus amigos sostienen que descargar la película del p2p (y no digamos ya poner la obra en el p2p) es legalmente lo mismo que emitirla por televisión. Incluso si la descarga p2p de películas fuera ilegal (cuestión en la que aquí no entraré), que un servidor web emita la película a miles o incluso millones de ordenadores no puede ser lo mismo que un particular emita un promedio de una única copia de la película. Como mínimo no es lo mismo a efectos de indemnización.

Sin duda mil copias han sido descargadas, pero cada uno ha descargado la suya. Sin duda mil copias han sido emitidas, pero cada uno ha emitido la suya. En caso de ser ilegal, si se atrapa a uno de esos internautas, la indemnización deberá corresponder a una única copia emitida, y ni eso quizás dado que no es posible demostrar que haya estado por encima del promedio, y el promedio ni siquiera llega a uno. Si la SGAE pretendiese más que eso, entonces estarían pretendiendo el cobrar las indemnizaciones por duplicado.

Desde luego, que un internauta que ha sido pillado descargando una película sea condenado a pagar unos 10 euros de indemnización no es muy atemorizador que digamos. En consecuencia, la SGAE podría aprobar una ley (todos sabemos que en España las leyes las aprueba la SGAE) según la cual la indemnización mínima a pagar fuera de 10.000 euros. De esta manera, castigando mil veces el hipotético daño causado (muy hipotético, dado que en la gran mayoría de casos el internauta no hubiera comprado la película), la SGAE estará feliz y contenta.

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5 comentarios to “Las matemáticas del p2p”

  1. […] – Las matemáticas del p2p « La guerra de los bits Sin duda mil copias han sido descargadas, pero cada uno ha descargado la suya. Sin duda mil copias […]

  2. PPPerez said

    Saludos Krigan.

    Además de didácticos y bien estructurados, muy entretenidos tus artículos 😉

    Una puntualización importante (a mi entender) que echa por tierra tu argumentación (tensión y congoja,jeje) …
    No, en realidad se trata de un balance todavía más positivo del que señalas.

    Resumes: “Sin duda mil copias han sido descargadas, pero cada uno ha descargado la suya. Sin duda mil copias han sido emitidas, pero cada uno ha emitido la suya.”

    1ª parte: “mil copias han sido descargadas, pero cada uno ha descargado la suya”. Sí.
    2ª parte: “Sin duda mil copias han sido emitidas, …”. También.
    3ª parte: ” … pero cada uno ha emitido la suya.”. NO … o, al menos, NO NECESARIAMENTE.

    Te pongo un ejemplo con pocos implicados para poder verlo con más claridad:

    A, es un usuario que tiene una obra completa que consta de 2 partes o trozos.
    A, abre su programa P2P … B se descarga la 1ª parte de la obra y C la 2ª parte.
    A, cierra su programa P2P. Ha emitido los 2 trozos de los que consta su obra.

    Parcial: 1 obra/copia emitida.

    Como B tiene la 1ª parte y C tiene la 2ª parte … la conexión P2P entre ambos les permite obtener a cada uno la parte que le falta.
    Por lo tanto, B comparte su trozo (NO LA COPIA COMPELTA) con C y C comparte su trozo (NO LA COPIA COMPELTA) con B … ahora ambos tiene la obra completa.

    Resultado:
    A, emitió una obra completa (una mitad para B y la otra mitad para C).
    B, emitió sólo la 1ª mitad de la obra.
    C, emitió sólo la 2ª mitad de la obra.

    Total: se han emitido 2 obras/copias completas (y se han descargado 2 obras completas) pero, en este caso, ni B ni C han emitido la obra al completo, solamente lo ha hecho A.

    Esto viene muy a cuento para el caso de los instigadores de que el P2P es un acto de comunicación pública … pues bien, en este caso concreto NINGUNO de ellos (A,B o C) ha transmitido a nadie la obra al completo, sino trozos de la misma (recordemos que A, les ha dado únicamente un trozo a cada uno de ellos, nunca la obra al completo).
    Eso ya sin entrar a discutir el párrafo que dice: “… sin previa distribución de ejemplares a cada una de ellas …”, porque, ¿cómo va a funcionar el P2P sin “distribuir” previamente la obra (o partes de la misma) a cada uno de los usuarios que quieran obtener dicha obra?

    Y, sobre la distribución (por eso he entrecomillado: “distribuir”), dice la LPI:
    “Se entiende por distribución la puesta a disposición del público del original o de las copias de la obra, en un soporte tangible,…”
    ¿Dónde está el soporte tangible en la compartición a través de los P2P?

    Seguiremos dando guerra, compañero 😉

    • Krigan said

      No puedo sino darte la razón en lo que señalas 🙂

      Recibe un cordial saludo, compañero 🙂

      • PPPerez said

        Bueno, parece que las deducciones no estaban nada descaminadas 😉

        Un juez considera que el P2P en sí no vulnera la Ley de Propiedad Intelectual
        http://www.elmundo.es/elmundo/2009/07/07/navegante/1246959096.html

        En especial este párrafo:
        Además, la LPI describe la distribución mediante la exigencia de un ‘soporte tangible’ que en el caso de los intercambios en la Red no existe, advierte el juez. El auto reconoce la posibilidad de la existencia de comunicación pública, aunque es complicado de demostrar ya que, afirma, “puede ser perfectamente posible que el intercambio de archivo sea con una única persona”.

        Un cordial saludo.

  3. […] confirma una vez más que las seudo-doctrinas legales de la SGAE son totalmente falsas. Hagamos una breve recapitulación de tales falsedades de la mano de Krigan. Categorías: General, Legislación, P2P | Deja un comentarioTags: […]

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