La guerra de los bits

Derechos de autor en la era digital

El avance imparable del libro gratuito

Posted by Krigan en 6 septiembre 2009

Que los libros que están en el dominio público se ofrezcan gratuitamente en Internet ya no es noticia. El Proyecto Guttenberg lo lleva haciendo desde hace años, lo mismo que Internet Archive. En los últimos años se han subido al carro webs comerciales como Manybooks.net y Feedbooks, y el gigante Google ofrece ya un millón de libros para descarga gratuita. Casi todas estas webs ofrecen los libros en formato ePub (también el Proyecto Guttenberg y Google Books desde hace poco), que es especialmente adecuado para aparatos de tinta electrónica.

Ahora bien, ¿qué pasa con los libros que no están en el dominio público? ¿Estamos obligados a pagar o a recurrir al p2p? En muchos casos no es así. Autores como Cory Doctorow y Richard Herley ofrecen gratis sus libros en sus propias webs. Doctorow espera que las descargas de sus libros favorezcan las ventas de la versión impresa, mientras que Herley confía en ganarse la vida con las donaciones de aquellos a los que les hayan gustado sus libros. A fin de cuentas, lo que este autor estaba obteniendo por cada venta de libro impreso es una libra esterlina (poco más de un euro), así que si le pagas 2 libras por un libro que te ha gustado, estará ganando el doble de lo que ganaba antes.

Publicar en su propia web no es la única opción que tiene un escritor. Desde hace tiempo existen Lulu.com y la española Bubok, pero están orientadas sobre todo a la impresión bajo demanda, aunque Bubok ha empezado a soportar ePub en pruebas, y ambas siempre soportaron descarga de PDFs. El formato PDF es muy adecuado para imprimir, pero claramente inadecuado para los lectores de tinta electrónica, dado que todo PDF está ligado a un determinado tamaño de página (Din A4 o el que sea), mientras que ePub y similares se adaptan a cualquier tamaño de página o de pantalla, al estilo de como lo hace una página web. Si la pantalla es más pequeña, simplemente habrá menos palabras por línea, pero no disminuye el tamaño de letra ni es necesario hacer zoom.

Para el libro electrónico “puro” (ePub y similares) tenemos Smashwords, una web que permite a los autores fijar el precio de sus libros. A pesar de su juventud (empezó a funcionar en mayo del año pasado), hay ya más de 1.200 escritores que han publicado en Smashwords, y muchos de ellos han puesto sus libros en la categoría “gratis” o en la de “paga lo que quieras”.  Smashwords paga a los escritores hasta el 85% de los ingresos netos (descontada la comisión de Paypal) obtenidos por el libro.

A caballo entre el modelo gratuito y el de pago, también tenemos a la española LibroVirtual.org, que cuenta ya con 125 obras de 68 autores, por lo que he visto todas en castellano. Básicamente siguen la regla de que te puedes descargar gratuitamente la versión PDF, pero te cobran por la versión para libro electrónico “puro” (ePub o LRF). Aunque en realidad lo  que hacen es enviarte a Bubok para la versión gratuita (con lo cual también te puedes descargar gratis la versión ePub en pruebas de Bubok). Aunque su modelo de negocio resulta confuso, merecen mención por soportar donaciones al escritor, y porque tienen el mérito de ser gente con ganas de experimentar en la comercialización a través de Internet, cosa que no se puede decir de la mayoría de editoriales.

No sólo los escritores están poniendo gratis sus libros, hay editoriales que también lo están haciendo. Baen Books ha puesto gratis en su web más de un centenar de libros de su repertorio. Esperan con ello aumentar la difusión y fama de sus libros, y que ello incremente las ventas. También está Bookboon, que publica guías de viaje y libros técnicos gratuitos, financiándose con la publicidad incluida en los propios libros, un modelo de negocio que ya anticipé hace un año en “El sustento del escritor“, y al que le auguro un gran porvenir.

Finalmente, también tenemos las bibliotecas. Desde siempre ha sido posible recurrir a las bibliotecas públicas para leer libros gratis. ¿Problema? Hay que ir a sacar el libro, y después hay que ir otra vez a devolverlo. Ahora, en Estados Unidos, gracias al libro electrónico ha desaparecido ese inconveniente. Hay bibliotecas de ese país que han digitalizado sus fondos y ofrecen tales libros para descarga y uso temporal con DRM.

El sistema tiene sus limitaciones. Si la biblioteca tiene 3 ejemplares de un libro, ese es el máximo que puede prestar. Si ya están prestados (o descargados con DRM) en este momento, te tocará esperar a que alguien devuelva alguno de los ejemplares (o le caduque el DRM). Otro problema es la compatibilidad con los aparatos lectores, pero si no te importa infringir una ley estúpida puedes romper la protección, y resolver así cualquier problema de compatibilidad. Ya de paso, también te desaparecerá la limitación temporal, aunque las bibliotecas suelen poner plazos amplios en los préstamos.

En pocas palabras, hay ya un amplio abanico para leer toda clase de libros gratis sin recurrir al p2p. En Estados Unidos incluso los super-ventas se pueden leer en biblioteca virtual. Eso sí, la oferta en castellano es todavía mucho menor que en inglés, pero todo se andará. Lo cual plantea una cuestión. Las editoriales, salvo honrosas excepciones, siguen empeñadas en mantener el viejo modelo de copias de pago, modelo que tiene sentido con el libro impreso, pero no con el electrónico.

Satanizar el p2p parece ser su única estrategia, pero con tantas alternativas de libros gratis “autorizados” que ofrece ya Internet, ¿cómo esperan conseguir que los clientes acepten el obsoleto pago por ejemplar? La gente pagará por lo que quiera pagar, por libros que le hayan gustado mucho, y pagarán lo que quieran pagar. El modelo de donaciones será el que impere frente al modelo de pago. O bien los libros se financiarán con publicidad, ya sea incluida en el propio libro, ya en la web desde donde se hace la descarga.

Anuncios

2 comentarios to “El avance imparable del libro gratuito”

  1. Caimanight said

    Buenas

    Impresionates artículos, si más gente de la que dirige este país en cualquiera de sus campos. Te siguiese o aplicase el sentido común otro gallo cantaría.

    Un placer leerte. Sigue así y mucho animo.

  2. Krigan said

    Gracias por la gentileza.

    No es necesario seguirme, pero el sentido común lamentablemente escasea entre gobernantes y legisladores a la hora de tratar esto de los derechos de autor. Un poco más de sentido común sí que nos vendría muy bien.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: